Edificio Palacio de Bellas Artes

La historia del edificio del Palacio de Bellas Artes (sede del Museo Nacional desde 1954) puede iniciarse en 1952 cuando se comenzaron las obras constructivas a partir del proyecto del arquitecto Alfonso Rodríguez Pichardo. En el lugar que había ocupado el Mercado de Colón se alzó, en 1954, una edificación de corte racionalista. Se utilizaron materiales nacionales como la piedra Jaimanita y se añadieron diversos elementos decorativos en las fachadas, dando un realce moderno al entorno.
En los años sucesivos se continuaron las labores de readecuación de las áreas en la búsqueda constante de soluciones para preservar valiosas colecciones, y presentarlas al público.

 

En julio del 2001, y ante la escasez de espacios para la conservación y exposición de las obras, se pone en marcha un novedoso proyecto museológico y museográfico, encabezado por José Linares, que retoma la importancia del edificio y realza los elementos decorativos de las fachadas, propuestos en el primer proyecto.

 

 

Los espacios de exhibición, renovados arquitectónica y museográficamente, y dotados de modernos sistemas de iluminación, climatización y control ambiental y seguridad integral, se organizan en ocho áreas temáticas principales que incluyen 24 salas o espacios que –con clara estructura de circulación- pueden ser visitados de forma secuencial o a partir de alternativas de libre elección.

 

En unos 7,600 m2 se presentan mas de 1200 pinturas, esculturas, grabados y dibujos (incremento del 50% de obras en exposición) que ofrecen el mas completo panorama del arte nacional, desde las primeras visiones de viajeros en los siglos XVI y XVII hasta la obra de creadores contemporáneos, incluyendo importantes conjuntos dedicados a los mas notables períodos, movimientos y artistas, como la pintura colonial y los inicios del siglo XX, las vanguardias, la abstracción y el surgimiento de nuevas generaciones a partir de la década de 1970.