Edificio Centro Asturiano

El primitivo edificio del Centro Asturiano de La Habana ocupaba parte de la parcela actual; destruído por un incendio en 1918 ya en 1927 (Arquitecto asturiano Manuel del Busto) se inaugura su nueva sede, edificio que hoy recibe las colecciones de arte universal del Museo Nacional de Bellas Artes.
Este edificio resulta especialmente significativo, tanto por el volumen de edificación como por las modernas técnicas de ingeniería empleadas: armazón estructural de acero con recubrimientos de piedra, ladrillos, y losas de hormigón. Se emplearon los mas importantes y ricos materiales importados y nacionales e intervinieron también múltiples talleres y empresas cubanas vinculadas a la construcción, incluyendo ricos pavimentos de mármoles, profusas decoraciones en yeso, carpintería elaborada con cedro y caobas cubanas entre otros.
Alcanzan su culminación en este inmueble, los códigos del eclecticismo español, en el que se mezclan el barroco y el plateresco, traducidos en una decoración, a veces excesiva, a base de íconos y símbolos regionales, todo dominado por una fuerte tendencia ceremonial y escenográfica, muy manifiesta en la caja de escalera, coronada por un inmenso lucernario con escenas que describen el descubrimiento de América por Cristóbal Colón; y mas aún por las cuatro torres diferentes que, superando las del vecino Centro Gallego, constituyen verdaderos hitos de las visuales de la zona, e incluso desde la Plaza de Armas del Centro Histórico, a lo largo de la calle Obispo, acentuando un verdadero eje visual urbano.
El “palacio devenido museo” es el resultado de un importante trabajo de transformación y restauración en el que, a la vez que se ponen en valor espacios representativos y significantes del edificio y su arquitectura, otros se convierten en ámbitos arquitectónica y museográficamente adecuados a la exhibición de importantes conjuntos de obras.
Una tercera parte de superficie total se dedica a la exposicion ( mas de 4800.0 m2) de unas 700 obras representativas de las siete escuelas tradicionales europeas (Alemania, Flandes, Holanda, Italia, España, Francia y Gran Bretaña), organizadas en conjuntos coherentes, lo que constituye una particularidad del museo cubano respecto a otras instituciones de la región. Tratamiento y despliegue excepcional recibe la colección de Arte de la Antiguedad (colección Conde de Lagunillas) integrada por 666 piezas del Asia Anterior, Egipto, Grecia, Etruria y Roma y que incluye el excepcional conjunto de cerámica griega.
Se presentan, por primera vez, valiosas obras de pintura estadounidense (S. XIX), latinoamericana y de arte contemporáneo, asi como un conjunto de una treintena de obras de la preciada técnica japonesa Ukiyo-e.