Arte Popular Cubano

Breve reseña de la colección de arte popular del Museo Nacional de Bellas Artes
La colección de arte popular del museo nacional consta de 419 obras, de ellas 217 en almacén, once en salas permanentes cubanas y las 191 restantes en gabinete de estampas.
El tesauro de arte popular cubano del museo recorre el arco temporal comprendido entre la ultima década del siglo XIX hasta los 90 del siglo XX. El arte popular en Cuba comenzó a ser reconocido dentro del sistema de circulación del arte a partir de la tercera y sobre todo de la cuarta década de la pasada centuria, de este periodo contamos con una considerable cantidad de obras y varios exponentes, entre los cuales destacan Rafael Moreno, Feliscindo Iglesias Acevedo y Uver Solís. No obstante, la mayor parte de la colección comprende obras realizadas a partir de 1960, destacándose el núcleo de obras pertenecientes a Ruperto Jay Matamoros y Gilberto de la Nuez. Es válido acentuar que en general la colección ha sido adquirida a través de compras y donaciones de los propios artistas.
Existe un total de 107 obras sin fecha y 6 anónimos  de los cuales aun no se ha podido identificar autor. De estas obras de autor no identificado destaca un óleo sobre cristal considerado como una de las piezas más interesantes de la colección titulado Gran Central Sta. Filomena fechada en 1901 y firmada solo con las iniciales L.S.
La importancia de esta pintura radica en haber sido creada por gente de pueblo, hombres y mujeres que dedican al arte un rato libre después del trabajo en la siembra, en la obra constructiva, en la escuela o en la fábrica. Los mitos nacionales, la belleza del campo explícita en las escenas rurales, la escala de valores cromáticos que caracterizan a nuestro Isla, el paisaje urbano, las marinas, la vida común del cubano de a pie, los ritos mágico religiosos; son algunas de las propuestas de esta colección. Cabe destacar lo lúdico, presente en buena parte de estas producciones artísticas y que le agregan un valor añadido.