Arte Cubano Contemporáneo (1960-1970)

Arte Cubano Contemporáneo (1960-1970)
 
Con el triunfo de la Revolución, Cuba entra repentinamente, por la puerta grande de la historia contemporánea. La conmoción de este suceso se hace sentir en todos los estratos de la sociedad. Nadie permanece indiferente ante los acontecimientos que, vertiginosamente, cambian el paisaje político, social y cultural de la nación.
 
Los artistas se encuentran inmersos en una realidad dinámica que los toma por sorpresa: dos momentos bien diferenciados del arte se superponen en una coyuntura histórica excepcional. Por una parte, la tercera generación de modernistas cubanos, que durante los años 50 había renovado la plástica nacional con los aires cosmopolitas de la pintura concreta y el informalismo, continúa su itinerario de desarrollo dentro de la abstracción. Por otra, una nueva generación de artistas inicia un paulatino pero indetenible retorno a la figuración, consecuencia de un renovado interés por el hombre y sus circunstancias.
 
La pintura, la escultura y el grabado se van conformando a partir de la irrupción de vigorosas personalidades que expresan su talento a través de exposiciones personales y colectivas, nacionales e internacionales.
 
Entre 1964 y 1967 transcurre para la plástica nacional uno de los períodos más intensos, productivos y brillantes de todo el arte cubano. La nueva figuración y el pop dominan el centro del escenario artístico. Otros artistas conjugan en sus obras diversos estilos en una propuesta novedosa con rasgos del expresionismo, el pop y el arte popular. Hacia finales de los 60 se aprecia el surgimiento de una nueva generación de artistas que despuntan con nuevas poéticas.